sábado, 25 de agosto de 2012

Fingir que no duele, duele el doble.


Solo estoy esperando que llegue el día en el que frenes por un momento tu vida y te des cuenta de echas de menos esas tardes frías, cogerme de la mano y sentir que estoy congelada y entonces te abrace por debajo del abrigo y que me abraces aun más fuerte. Que eches de menos esos momentos a mi lado, esos besos que capaces de apagar las estrellas de todo Madrid. El despertar y ver que yo ya llevaba un rato despierta sin pensar en otra cosa que no fueras tú.O simplemente echarme de menos a mi. No sé como eres capaz de hacer que todo te de igual, de haber olvidado todo eso , o por lo menos hacerme creer que lo has hecho. Pero el día que eso pase y que te  falte algo, seré yo la que ya no esté para quererte como lo hacía porque por mucho que me duela, por mucho que yo si que lo eche de menos y me acuerde todos los dias de todos esos momentos, dicen que las segundas partes nunca fueron buenas. Sé que no volverá a haber un nosotros pero siempre habrá un yo que recordará a ese tú.

2 comentarios:

  1. Sabes? Yo tomé exactamente la misma decisión que tú hace unos meses y... ayer se reconfirmó. No es fácil... pero no puedes privarle al mundo de tus sonrisas solo por un niñato que no sabe lo que ha perdido. En fin, buena suerte :) Ah! Por cierto, la última frase es perfecta.
    Un abrazo :3

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  2. Hola cielo! Te entiendo, porque al igual que utopia, yo tome esa dificil decision
    Un beso!
    http://amormasalladelaunicidad.blogspot.com.es/

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