sábado, 25 de agosto de 2012

Fingir que no duele, duele el doble.


Solo estoy esperando que llegue el día en el que frenes por un momento tu vida y te des cuenta de echas de menos esas tardes frías, cogerme de la mano y sentir que estoy congelada y entonces te abrace por debajo del abrigo y que me abraces aun más fuerte. Que eches de menos esos momentos a mi lado, esos besos que capaces de apagar las estrellas de todo Madrid. El despertar y ver que yo ya llevaba un rato despierta sin pensar en otra cosa que no fueras tú.O simplemente echarme de menos a mi. No sé como eres capaz de hacer que todo te de igual, de haber olvidado todo eso , o por lo menos hacerme creer que lo has hecho. Pero el día que eso pase y que te  falte algo, seré yo la que ya no esté para quererte como lo hacía porque por mucho que me duela, por mucho que yo si que lo eche de menos y me acuerde todos los dias de todos esos momentos, dicen que las segundas partes nunca fueron buenas. Sé que no volverá a haber un nosotros pero siempre habrá un yo que recordará a ese tú.

martes, 21 de agosto de 2012

El amor nunca se va, solo pide libertad.

Estoy harta, sí. Basta ya, estoy cansada de esperar, esperar a que las cosas cambien, que podamos estar juntos quizá me hago demasiadas ilusiones, en el fondo sé que todo va a ser igual, no saldrá bien. El problema es que todavía te sigo queriendo, es dificil reconocerlo pero ya no me da miedo después de tanto tiempo. Creo que si no te he olvidado todavía es por algo, puede que porque no haya querido porque he preferido seguir aguantando en silencio, hasta que te des cuenta de que por muchas chicas que pasen por tu vida ninguna va a sentir lo que yo he sentido por ti o quizá porque en el fondo sé que tu eso ya lo sabes. Por una cosa o por otra yo sigo esperando, no esperandote a ti, sino a que el tiempo pase y todo sea más facil, que no tengamos que esconder lo que sentimos y que no importe lo que diga la gente, que si me quieres lo grites por la calle que me pasees de la mano y que las estrellas no sean los únicos testigos de esos besos que me dabas y que ahora echo de menos.

viernes, 10 de agosto de 2012

El problema no es tu ausencia, es que te sigo esperando.

Ahora es verano, es tiempo de divertirse, de salir, de ir a la playa, en resumen, de disfrutar. Pero haga lo que haga no puedo evitar echarte de menos, recordar cada uno de los momentos a tu lado, imaginar todo lo que podríamos hacer juntos. Imaginarte a ti en la playa a mi lado, paseando por la orilla , tu mano, la mia , nosotros siendo todo. Pero de repente abro los ojos, me doy cuenta de que nada es así, que ni tú estás aqui,  ni me cogerías de la mano si lo estuvieses. Que tú estarás alli, lejos, y ni siquiera pensarás un segundo en mi y sin embargo yo no sé hacer otra cosa que no sea tenerte en mi cabeza. Es algo inevitable, es más, ya me gustaría a mi poder estar un solo día sin recordar que ya no te importo, que nunca más vamos a estar juntos, que ya no podré ser a la que hacías sonreír cada noche.